Simha significa león.

Esta postura recuerda al león que ruge.

En la India, el león es el símbolo supremo de fuerza real y de majestad. La expresión León de los hombres equivale a Rey; se supone que el rey es el mejor de los hombres.

Este símbolo del león rey de los animales se desarrolla también en Grecia, donde al rey lo llamaban León, y otras familias reales de Europa ubicaron al león en sus escudos como símbolo de fuerza.

Una de las imágenes más fascinantes en las que aparece un león es la esfinge de Gizeh en Egipto. Nadie sabe exactamente en que año se erigió esta estatua, pero su función era la de servir de residencia colosal al espíritu del Dios sol: Ra – Remu – Khepera – Herukhuti, del que se decía que protegía a los muertos y a sus tumbas.

En Oriente, los tronos suelen tener por espaldar un león esculpido, cuyas patas sirven de apoyo. Al trono de buda lo llamaban El trono del León. En tanto Sidharta, vino al mundo en una familia real cuyo emblema era el león. Cuando se convirtió en buda lo llamaron el león omnisciente de los Sakyas.

En la iconografía cristiana, el evangelista Marcos está representado con un león a su lado, sentado sobre un libro y rodeado por una aureola.

Esta postura puede ayudar a medir la fuerza que hay en uno, ver como se esconde o se enmascara o cuan peligroso es simular que se es un cordero, cuando en el interior ruge un león feroz. Raros son los que pueden ser realmente suaves y amables. El poder también puede expresarse de forma sutil.

Simha quiere decir León, y esta asana esta dedicada a Narasimha, la encarnación de Vishnu en hombre-león.

 

CONSTRUCCIÓN DE LA POSTURA

El pie derecho se coloca bajo la nalga izquierda y el derecho debajo de la izquierda.

El peso del cuerpo va hacia delante poniendo las palmas de las manos sobre el suelo. Las mandíbulas están muy abiertas y la lengua se dirige hacia el mentón.

Se exhala vigorosamente abriendo la garganta.

 

BENEFICIOS

La postura del león tiene grandes beneficios.

Por un lado, ayuda a aliviar la tensión en el pecho y en el rostro, gracias a la respiración y al grito “ha”, que libera la tensión de la mandíbula.

Por otra parte, estimula los músculos del cuello, de manera que lo ayuda a mantenerse firme mientras envejecemos. Es por ello que la postura del león es rejuvenecedora y revitalizante. Además, ayuda a disminuir el mal aliento y la tartamudez y previene algunas enfermedades.