Fuente: Revista Cuerpomente

Con la primavera, la naturaleza experimenta un renacer cuya metamorfosis también nos afecta a nosotros, como seres vivos pertenecientes a la Tierra. El mejor modo de abordar esa nueva sensación y minimizar sus posibles inconvenientes sobre la salud (alergias, fatiga, hiperactividad,…) es no sólo “hacer limpieza” en el hogar, sino renovar nuestro cuerpo, mente e incluso entorno, a fin de recibir con garantías la eclosión de esa energía vital.

Antes de comenzar esta limpieza interna convendrá reflexionar sobre nuestro estado de salud física y psíquica: ¿Hemos sufrido varios resfriados a lo largo del invierno? ¿Nuestro estado de ánimo es positivo y activo, o nos cuesta abordar cada mañana las tareas diarias? ¿Sentimos habitualmente algún dolor o molestia? Este ejercicio de introspección será útil para concienciarse de la necesidad de un cambio y emprenderlo con más convicción y energía.

En todo proceso depurativo la “dieta” desempeña un papel fundamental para darle un descanso a los órganos digestivos y favorecer la expulsión de las toxinas. No se trata de pasar hambre, sino de planificar las comidas de manera que incluyan la mayor cantidad de alimentos depurativos, e incluso proyectar temporalmente menús de comida o cena a base de uno solo de estos productos.

Es importante destacar también el papel del “ayuno” como medio para romper con la rutina del “estómago lleno”. El cuerpo humano está preparado para ayunar varios días sin riesgos, sólo tomando la suficiente cantidad de líquido en forma de agua mineral o infusiones. Ese descanso digestivo, además de facilitar la limpieza interior, aporta más lucidez y serenidad mental.

En este artículo os damos a conocer 20 alimentos fundamentales para sentirnos bien.

1. APIO

20 alimentos para renovarseAdemás de tener el poder de bajar las tasas de colesterol LDL y de ácido úrico en la sangre, el apio ayuda a estimular y regular la motilidad intestinal. Pero su mayor virtud es la de ser un extraordinario diurético, arrastrando por vía renal todo tipo de residuos y toxinas. También tiene propiedades expectorantes, limpiando la mucosa de bronquios y pulmones. El mejor modo de consumir los tallos del apio es en crudo dentro de las ensaladas, en licuados, así como en decocción en forma de “agua de apio”.

2. ZANAHORIA

La característica más importante de la zanahoria en betacarotenos, sustancias precursoras de la vitamina A, de gran poder antioxidante y por tanto protectora del organismo frente  los radicales libres. Es rica también en minerales y oligoelementos, como hierro, manganeso, fósforo y sales de potasio, éstas últimas de importantes virtudes diuréticas y por tanto depurativas.

La zanahoria también actúa desintoxicando el hígado, principal órgano que sufre cuando se lleva una vida poco sana. 100grs. de zanahoria cubren las dosis de diarias de vitamina A y bastan para notar los efectos de esta hortaliza.

3. AJO

Además de un alimento, el ajo es un auténtico medicamento natural: combate las putrefacciones intestinales, elimina parásitos y hongos, baja los niveles de triglicéridos y colesterol, combate infecciones,… Como depurativo, el contenido en compuestos azufrados del ajo lo convierte en un alimento desintoxicante por excelencia ya que neutraliza los metales pesados absorbidos por el organismo: aluminio, plomo y mercurio fundamentalmente. Asimismo, sus ácidos fenoles forman un compuesto llamado “glutation” considerado como el más potente agente depurativo en nuestro organismo .

El ajo se consumirá preferentemente crudo, aunque su cocción o ligero salteado transforma la alicina que contiene en otros en otros derivados azufrados también valiosos.

4. CEREZA

La sabrosa cereza es también una fruta con importante poder renovador de la sangre y elimina en poco tiempo el exceso de ácido úrico. Una ración (200grs.) aporta el 50% de la cantidad mínima de vitamina C, así como una importante dosis de magnesio y ácido fólico. Son asimismo diuréticas y ligeramente laxantes, con lo que también ayudan a expulsar de este modo las toxinas acumuladas en el cuerpo.

5. BROTES DE SOJA

Particularmente abundantes en proteínas, fósforo, magnesio, calcio y vitamina C, los germinados de soja característicos de la cocina oriental son un alimento “vivo”, ya que no son sometidos a cocción. Por ello cumplen una importante función nutritiva y su consumo habitual en ensaladas interviene en el metabolismo de las grasas en el hígado y actúa como un revitalizante y desintoxicante general del organismo.

6. ORTIGA

Aunque puede clasificarse entre las plantas medicinales, las hojas y tallos tiernos de la nutritiva ortiga también se consumen crudos (tras haberlos remojado toda la noche en agua para que pierdan el “picor”) en ensalada o cocidas formando parte de deliciosas sopas y cremas. Esta verdura es depurativa por su efecto diurético y por el incremento que provoca del peristaltismo intestinal.

7. ALGAS

Existen diversas clases de algas comestibles como la nori, el kombu, el wakame o el espagueti de mar, entre otras. Aunque cada una posee sus características propias, todas aportan abundante calcio y hierro, además de yodo estimulante de la tiroides, por lo que las algas están consideradas como alimento “comegrasas”. Sus ácidos orgánicos arrastran las articulaciones de metales pesados en el organismo y algunos naturópatas las recetan tras haberse expuesto a un diagnóstico por rayos X. Pueden consumirse crudas o cocinadas en forma de sopas, o bien acompañado de pequeñas cantidades de arroces, legumbres o guisos.

8. CEBOLLA

El azufre que contiene le confiere propiedades depurativas y bactericidas parecidas a las del ajo, con la ventaja de que su sabor es más apreciado y puede cocinarse de mil y una maneras. Un modo muy eficaz de aprovechar la cebolla como diurética y antitóxica es realizando un cocimiento a fuego lento en un litro de agua mineral de una cebolla grande cortada en rodajas gruesas. Se hierve todo 10 minutos y se deja reposar toda la noche. Se consume a temperatura tibia a lo largo del día siguiente.

9. ACHICORIA

20 alimentos para renovarse. Alimentos saludablesBuena compañera del hígado y los riñones, como su hermana la endibia, la achicoria fresca añadida a las ensaladas o ligeramente salteada es un excelente depurador de toxinas, especialmente útil para personas con problemas de piel (eccemas, acné…) y los enfermos de reumatismo o gota. Pero atención: la raíz de achicoria que se utiliza como sustituto del café no tiene los mismos efectos saludables.

10. AGUA

Pese a no ser considerado como alimento en sí, todos necesitamos ingerir unos dos litros de agua diarios. Si a nuestros órganos cargados de desechos les negamos el suficiente aporte de agua, dificultaremos sus funciones metabólicas y la eliminación de toxinas. Muchas veces el hambre no es más que sed encubierta y beber agua entre las comidas principales ayuda a no picar entre horas y a expulsar mejor toxinas.

Aunque existen muchos tipos de aguas minerales, cada una de ellas con alguna virtud específica, en este caso utilizaremos agua envasada de mineralización débil, en una cantidad que podrá oscilar entre uno y dos litros diarios repartidos en varias tomas.

11. VINAGRE DE MANZANA

Este condimento actúa como un potente “quemagrasas” impidiendo que parte de ellas se acumulen en el organismo. Por esa misma virtud ejerce una función de arrastre sobre el colesterol LDL, poniendo freno a su fijación en las arterias. Por último es un antiséptico del intestino y favorece una renovación de la flora intestinal beneficiosa. Aliñaremos pues las ensaladas con él, pues no presenta contraindicaciones.

12. ARÁNDANOS

20 alimentos para renovarse. Alimentos saludablesEs un fruto muy sabroso y rico en vitamina C y antocianinas que le confieren sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antisépticas. Especialmente efectivo es el zumo o extracto, que cura con rapidez las diarreas y los gases, al acabar con los colibacilos del intestino. También previenen y combaten las infecciones de las vías urinarias y son muy eficaces para expulsar lombrices y otros parásitos.

13. UVAS

Esta dulce fruta posee bioflavonoides y minerales como el potasio que estimulan el proceso depurativo del organismo. Unos de sus flavoides, el resveratrol, ha demostrado ser un importante anticancerígeno.

Tomadas enteras, pueden constituir por sí solas un buen desayuno o cena merced a su importante contenido en azúcares asimilables. Su zumo es la fuente más efectiva de antioxidantes.

14. YOGUR

El yogur es el derivado de la leche más beneficioso para el organismo. Su fácil digestibilidad y su riqueza en bacterias lácticas (L. Acidofilus y bulgaricus fundamentalmente) hacen del yogur un excelente amigo del intestino. Desde el punto de vista depurativo, el yogur natural, mejor de ganadería ecológica, ayuda a una mejor evacuación intestinal e impide las fermentaciones intestinales que tantas veces favorecen una autointoxicación sutil. Uno o dos yogures en ayunas o antes de acostarse bastan para notar sus beneficiosos efectos.

15. TÉ VERDE

El té verde es mucho menos excitante que el café, activa el organismo, alivia los dolores de cabeza, es depurativo del sistema renal y has refuerza la memoria. Debido a sus propiedades fuertemente antioxidantes y se cree que puede preveir distintos tipos de cáncer.

Su poder depurativo se basa en su capacidad para estimular la eliminación de líquidos, gases y grasas corporales, lugar donde se acumulan la mayor parte de las toxinas del cuerpo. Pero atención: la dosis ideal es de una o dos tazas de té verde al día; un abuso en la toma de té produce nerviosismo y una mala absorción del hierro.

16. LIMÓN

De sobra conocido por su abundante aporte de vitamina C, el limón es además un depurativo de primer orden. El zumo de un limón disuelto en agua tibia tomado cada noche antes de acostarse constituye una cura para regenerar un hígado cansado, pondrá a tono la vesícula, descansará el estómago y purificará el intestino. Es también un buen antibiótico y un desinfectante natural, forma parte de numerosas dietas depurativas.

17. ARROZ INTEGRAL

20 alimentos para renovarse. Alimentos saludablesSe trata de uno de los cereales de más fácil asimilación por todo tipo de personas, incluso niños de corta edad, ya que carece de gluten. Aporta importantes elementos nutritivos, pues el grano en seco contiene hidratos de carbono (65%), proteínas (7%), fibra (4%) y sólo un 2,5% de grasas, a la vez de selenio, magnesio, fósforo (es gran fuente de esos minerales), manganeso, hierro y vitaminas. Por ello es importante que forme parte de la dieta de quienes necesitan seguir una alimentación depurativa.

Además de ayudar a rebajas los niveles de colesterol LDL, su consumo regular parece proteger contra algunos tipos de cáncer (colon, mama, próstata…).

El arroz integral libera su contenido en hidratos de carbono de forma lenta, y gracias a ello previene la hipoglucemia que bajaría el estado de ánimo, del mismo modo que su riqueza en el aminoácido triptófano apacigua la mente e induce estados de mayor serenidad.

18. CIRUELA

Dentro de las frutas, la ciruela tiene bien reconocida la virtud de “despertar” al intestino y regularlo gracias a su concentración en fibra insoluble. También resulta muy desintoxicante por su acción contra la retención de líquidos. Son abundantes en vitaminas antioxidantes A, C y E. El mejor modo de consumirlas es en crudo cuando están bien maduras o en forma de compota casera.

19. CARBÓN VEGETAL

El carbón vegetal activo se obtiene a partir de las cáscaras de coco. Es un de los absorbentes naturales de tóxicos más poderosos y tiene la propiedad de atrapar bacterias, toxinas y gases, contribuyendo a minimizar el efecto pernicioso de los “venenos”  de la alimentación (aditivos, plaguicidas…) y eliminando las bacterias intestinales que causan las fermentaciones.

Resulta totalmente inocuo y suele tomarse en cápsulas a razón de 2 a 4 comprimidos una hora antes de cada comida y acompañadas de un buen vaso de agua.

20. ALCACHOFA

alcachofasEs la reina de las hortalizas protectoras del hígado gracias a la cinaropicina y la cinarina, dos de sus principios activos. El hígado es a su vez el gran depurador, por lo que mantenerlo en buen estado es fundamental para una buena desintoxicación diaria. También disminuye el colesterol LDL y evita la retención de líquidos.

La parte comestible (tallo y fruto) debería formar parte de la dieta invernal, pero la mayor concentración terapéutica se encuentran en las hojas, que se pueden utilizar en forma de infusión.