Información Complementaria

Imparte: Magda Chiralt, terapeuta y profesora de Shiatsu.

Duración: 2 horas (Cada nivel)

Precio: 30 € (Cada nivel)

Basado en antiguas técnicas de embellecimiento de origen japonés combinadas con drenaje oriental de cara, cabeza y cuello. las personas que lo han probado dicen que es como un lifting sin cirugía. es muy cómodo de aplicar tanto a otra persona como a uno mismo. el efecto es de “cara descansada”, la huella del estrés se esfuma y la tersura dérmica se recobra con un tratamiento continuado en el tiempo, este tipo de terapia consigue atenuar las arrugas y la flacidez y mejorar la textura general de la piel.

Traído a España por Kazuko Hagiwara, que tras un desgraciado accidente con el gas, tiene que ser internada en el hospital con graves quemaduras en su cara, dejando unas huellas difíciles de borrar.

Tras salir del hospital se pone en marcha en la búsqueda de remedios que hagan que su cara vuelva a ser la de antes, busca soluciones naturales y poco a poco ve cómo su cara va cambiando y las huellas dejadas por la explosión desaparecen. nos promete que si trabajamos con continuidad el masaje facial japonés veremos cómo nuestro rostro recupera la frescura que tenía 10 años antes.

Durante el primer taller aprendimos a estirar y drenar mediante el deslizamiento  descendente, en esta segunda parte efectuaremos la presión adecuada en las líneas y puntos de la cara con la intención de tonificar, aprendiendo también nuevos deslizamientos ascendentes.

El masaje facial japonés no trata únicamente la capa superior de la epidermis como lo hacen los masajes occidentales, sino que trabaja profundamente los “tsubos” faciales ó canales energéticos del cuerpo, consiguiendo activar los nervios de esta zona y estimular el flujo de “Qi” (energía) para lograr un completo equilibrio.

El masaje facial se realiza en cara y cuello,  es un masaje profundo que trabaja la musculatura subcutánea mejorando así el trasporte de sangre, eliminación de toxinas, oxigenando tejidos y estimulando la producción de colágeno y elastina, sustancia responsable de la buena calidad de la piel.

Con el lifting japonés se da forma al óvalo facial, levantando los tejidos. En 1472 de nuestra era, la emperatriz de Japón, pedía que le practicaran este tipo de masaje, de tal manera que lo convirtió en una terapia única y exclusiva para su familia. Su conocimiento ha pasado tradicionalmente de profesor a discípulo. El kobido no está concebido sólo como un masaje de belleza, sino que está muy ligado a la idea de equilibrar las energías y por tanto para mejorar nuestra salud.

Efectos del masaje Kobido:

  • Mejora la micro circulación.
  • Aumenta el oxigeno al cerebro.
  • Acción sedante sobre las terminaciones nerviosas.
  • Activa la circulación.
  • Intensifica los intercambios metabólicos de la piel.
  • Aumenta la resistencia frente a las agresiones climáticas.
  • Alivia los dolores de cabeza (migrañas y cefaleas).
  • Mejora el estado anímico.

Una sesión de Kobido produce una profunda relajación en el rostro, sensación que se extiende a todo el cuerpo. Indicaciones:

  • Efectuar un lifting natural.
  • Estimular la circulación y la musculatura.
  • Remodelar el ovalo facial.
  • Reafirmar los tejidos del cuello, frente y mejillas, mentón y ojos.
  • Atenuar las arrugas, frente, patas de gallo, labios.
  • Desinflamar los tejidos (en caso de parpados hinchados, etc.) y desintoxicar los tejidos (en caso de acné, manchas).
  • Ejercer unas acciones antirradicales libres.
  • Hidratar.
  • Aumentar la regeneración celular.
  • Oxigenar los tejidos.
  • Estimular el colágeno y la elastina.
  • Mejorar la cicatrización.

La belleza se concibe como una apariencia radiante. “El masaje convertido en arte”.