Cuando caminamos, estamos de pie o sentados, la cabeza es sotenida todo el tiempo por los músculos de la nuca, ya que la parte frontal pesa más que la posterior por eso la cabeza no está asentada de forma rígida sobre las vértebras cervicales de la columna vertebral. Aunque los músculos de la nuca estén ayudados por ligamentos en su tarea de sostener la cabeza, casi siempre están sobrecargados y tensos. Para relajar la nuca necesita ejercicios de estiramiento, movilidad y fortalecimiento. Tanto para la nuca como para toda la columna vertebral, la flexibilidad y el fortalecimiento han de ir de la mano.

POSTURA DEL CONEJO O SASANGASANA

Una Asana para estirar la nuca y la región dorsal de la espalda.

Siéntate sobre los talones. Coloca las manos para proteger y equilibrar el peso un poco más hacia delante de tus rodillas. Coloca la parte de la cabeza más cercana a la frente y poco a poco vas redondeando espalda hasta que sientas un agradable estiramiento de la nuca. Repite varias veces al ritmo de tu respiración.
Esta postura no es apta para las personas que padezcan hipertensión, presión intra-ocular, problemas de circulación o inflamaciones o infecciones en oídos, nariz, garganta o en cualquier punto de la cabeza.

BENEFICIOS

Rejuvenece el sistema nervioso y las glándulas tiroides y paratiroides. Mejora el insomnio, la diabetes y la depresión.

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